Andre Agassi y la metanfetamina: el romance más turbio del astro estadounidense

En el día de su cumpleaños ahondamos en un pasaje oscuro de su vida, pasaje que el mismo detalló en su autobiografía.

Fue breve, si, efímero, pero existió. Allá por 1997, André Agassi, un fenómeno del tenis que lo ganó todo y más, rozaba el otro lado de la fama y los lujos: el mundo de la droga.

Aspiro un poco. Me recargo en un sillón y me pongo a pensar en el límite que acabo de cruzar”, escribe Agassi. “Hay un momento de arrepentimiento, seguido por una gran tristeza. Luego viene una ola de euforia que acaba con cualquier pensamiento negativo en mi cabeza. Nunca me he sentido tan vivo, tan esperanzado ni tan lleno de energía”, expresó Andre Kirk. Además, afirma que “Slim” (su asistente) fue quien puso la sustancia frente a él.

Luego, cuando el doping dio positivo, vino la otra parte de esta novela digna de Netflix. Agassi afirma que al contestar al ente encargado de la situación contesta de la siguiente forma: “Digo que recientemente bebí accidentalmente uno de los refrescos alterados por Slim, ingiriendo sus drogas. Pido comprensión y clemencia, y la firmo rápidamente”.

La respuesta tardó, pero era positiva: caso desestimado. El chico de Las Vegas se había librado del problema deportivo más grande de su carrera.

Agassi afirmó que jamás existió una adicción, aunque la precisión entre si lo hizo solo en una ocasión o existió un nexo más estrecho con la sustancia es aún un misterio.

Al día de hoy el oriundo de Nevada admite sentirse avergonzado por la lamentable situación, pero, sin duda, es un capitulo interesante en la vida deportiva y privada de uno de los monstruos tenísticos más admirables que ha pisado la tierra.

 

Por. Claudio Peñaloza Torres

Foto: El Nacional

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *