Éxito, depresión e intelectualidad: A 25 años de la sorpresiva partida de Raimundo Tupper

Por. Claudio Peñaloza Torres

 

Un día como hoy el distinto ex futbolistas de Universidad Católica tomó la fatal decisión en Costa Rica. 

Hasta el sol de hoy la muerte de Raimundo “Mumo” Tupper sigue siendo enigmática, llamativa y nostálgica. Mientras la Universidad Católica “giraba” por Centroamérica con la premisa de enfrentar rivales de la zona, “Mumo” vivía en su cabeza una realidad adversa. Lejos de los romances (que no le faltaban), la fama, la acomodada posición familiar y el éxito en el deporte que mejor paga, que mejor valora, la química cerebral se manifiesta de modos incomprensibles, disociados de la realidad. Mumo estaba mal, según algunos.

Enterados de la situación del futbolista de 26 años, lo gerencia católica decidió que Tupper debía participar de la gira por Centroamérica. “Le hará bien otro aire”, pensaron los máximos timoneles de Las Condes. Se equivocaban. Era la mecha que necesitaba Raimundo para tomar la “Decisión importante”, como él mismo expresó a su compañero de cuarto en el Hotel “tico” antes de lanzarse y abrazar la muerte desde la azotea. Cuatro segundos, el todo y la nada.

Raimundo era distinto. Gozaba con una buena lectura, era un hombre ávido de cultura, con estudios, un perfil completamente retirado de los cánones habituales de un jugador de fútbol, perfil que generalmente encaja con mentes “sobrepensadoras”, de esas que trabajan mucho y cuestionan el sentido de la vida. Según los registros que internet ofrece, el joven cruzado tenía depresión endógena, contexto de salud mental que trae de todo: alegría, positivismo, pero que también te ofrece al abismo; tristeza y vacío, “Nada tiene mucho sentido”. Era callado, introvertido, pero ofrecido a la alegría si es que esta tocaba a la puerta.

Partió en su mejor momento. En gracia con la Católica, con la selección, con lo económico y lo sentimental. Pero “Rai” era un tipo mucho más profundo, que no se dejaba impresionar por las burdas luces de un mundo plástico. Intelectualmente se desmarcaba. Muchos dirían que lo tenía todo.

¿Qué realmente es relevante en la vida?

 

Foto: El Desconcierto

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *