La soberbia frase que dejó a Argentina sin el mundial de 1962 y la humildad chilena que se lo dio

Un día como el de hoy se discutía cual sería la sede de la Copa del Mundo en Lisboa lugo de Suecia 1958.

En 1957 los altos comisionados encargados del futuro del fútbol mundial se reunían con un propósito único: Darle hogar a la próxima reunión mundial de selecciones de fútbol. A la recta final, dos países sudamericanos llegaban luchando codo a codo, lo que significaba que la cita sería obligatoriamente en América del Sur.

Chile y Argentina, reunidos y expresando sus propuestas, podían conseguir ser sedes de este fenómenos planetario. Al finalizar su postura, la comitiva trasandina tuvo una pésima idea: “Podemos hacer el mundial mañana mismo. Lo tenemos todo”, dijeron. Sonaba entusiasta y seguro, pero también muy soberbio ese discuros.

Por otro lado Chile, con agudeza y “ají”, metió una antítesis del comentario vecino: “Porque nada tenemos, lo haremos todo”.

Y triunfó la humildad. Pregúntele a su abuelo dónde Eladio Rojas batió a Lev Yashin. No fue en Buenos Aires.

 

Por. Claudio Peñaloza Torres

Foto: Beers&Poilitcs

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