[Opinión] ¡HASTA CUÁNDO, VIEJO!

Acabamos de enterarnos de la famosa sanción al hincha de Universidad Católica. Usted, yo, aquel, todos estamos de acuerdo. Lo apuesto a ojos cerrados.

En un fútbol que camina cansino, medio a los tumbos, con pocos refuerzos gravitantes y casi sin figuras asombrosas, esto viene a ser la gran noticia de la semana (sin contar el ámbito social). ¡Nos hartamos! Se hartó usted, yo, aquel y el otro. Nos hartamos de esta gente que acude a los estadios con la premisa de ser “hincha”, “seguidor acérrimo”, y que en el fondo solo encontró una escapatoria a su ira y triste realidad en el estadio. De alguna forma estos tipos son hijos de la sociedad, NUESTRA SOCIEDAD, pensará usted, y anda bien cerca de lo que pienso yo.

No, no son hinchas. No tienen ideal de lo que fue el Ballet Azul, no les pintan los nombres de Rubén Marcos, Luis Eyzaguirre, Braulio Musso, Alberto Quintano, “Lucho” Álamos. No tienen ni la menor idea, porque no son hinchas. Les bastó con comprarse la nueva indumentaria, pero no hubo ni un ratito para meterse al Google e investigar desde donde viene tan lindo orgullo.

No leyeron “De David a Chamaco”, “El fútbol a sol y sombra”, no veían “Había una vez”, no saben que “Sapito” obtuvo el Premio Nacional de Periodismo el 87′, porque NO LES GUSTA EL FÚTBOL, LES GUSTA EL TABLÓN. Y puede ser, claro que si, puede que no te guste la historia, los mamotretos de libros, las cintas de video con compactos de quién sabe cuándo, pero el fútbol jamás ha vivido en la sombra del “rompe que eso lo paga otro”.

El que si era hincha, Jorge Mora Herrera: atropellado, muerto y con un conductor que se da a la fuga. Usted, yo, aquel, habríamos estados procesados y sentenciados en lo que se juega una Copa del Mundo. Sol para ciegos y tormenta para sordos.

Por otra parte, nos meten precios infernales en las entradas para ver un fútbol moribundo, lejos de la gloria de antaño, que es mantenido por (para remate total) un canal de televisión. ¡Ojo!, y la violencia está en todos lados; pregúntele a un Hooligan por qué hace lo que hace. No es un tema de acá no más. Sin embargo, el tema es que acá el fútbol se está muriendo. Lo están matando los Azul Azul, los Blanco y Negro, todas esas “pymes” que tienen un “S.A.” al final del nombre, esas que ven el ruedo de la bola como si fuera el H&M del Costanera.

¡Pero tranquilos! Vendamos a los “cabros” mientras están jugosos, sacamos otro y la bicicleta sigue su negocio. No tenemos el bagaje para mandar a un Angelo Henríquez “verdecito” y transformarlo en el nuevo Wayne Rooney del United, NO. Porque en el fondo todo acá funciona como una multinacional: el fútbol, la educación, el sistema de mercado, TODO. Hasta el presidente es un tipo que mucho sabe de negocios, pero que se tropieza solito cuando tiene que hilar tres oraciones seguidas.

¿Saben? Todo está mal, muy mal, pero a la vez está muy bien. Una vez el psicólogo me dijo: “vas a salir a querer salir a flote solo cuando toques fondo”. Que de esta salgamos más limpios que nunca.

Por. Claudio Peñaloza Torres

Foto: Marca

 

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