Proezas del fútbol: 33 años han pasado desde el mítico “8 contra 11”

El clásico oriental entre Peñarol y nacional tuvo un resultado inesperado que sucedió un día como hoy.

Nos situamos exactamente en 1987, día 23 de abril, Estadio Centenario. Peñarol y Nacional, los cuadros de Montevideo se dirimían un clásico más, pero no sería un encuentro más, sería él clásico.

Ambos elencos mantenían al pueblo uruguayo volteado hacia el histórico recinto. El marcador seguía en tablas, puesto que Viera (33′) había iniciado los fuegos para Peñarol, seguido de Cardaccio (49′) para Nacional.

Acercándose el segundo tercio de la secundaria mitad vino el verdadero espectáculo: Peñarol sufrió tres expulsiones (68’ Viera (P), 75’ Herrera (P), 75’ Perdomo), lo que dejaba a Nacional con 15 minutos dorados con tres futbolistas más e innumerables chances de amarrar el partido anotando un gol más o al menos mantenerlo empatado con sencillez.

Los minutos avanzaron. Peñarol tenía mucha personalidad y soportaba estoico, presagio de, tal vez, un empate que dolería en las huestes de su archirrival por la incapacidad de anotarle a un elenco con solo ocho jugadores.

Nada de eso, aparcó el milagro en su lado de la cancha: exactamente en el minuto 83; arrancó desde el inframundo del campo Domínguez, se la pasó a Aguirre, este último espero a que le cayeran marcas oponentes, mintiendo, para luego habilitar a Jorge Cabrera quien ya arrancaba con velocidad. Cabrera se topó contra Velichio, el meta rival, apaleando el balón contra el poste derecho, matándolo todo en el 83′.

Increíblemente, el partido acabó 2-1. Nacional no reaccionó y Peñarol mantuvo su defensa y pórtico intacto, trasformando así el partido en un himno a las glorias más grandes de la historia del balompié, hito que, hasta la fecha, nadie ha podido remedar.

Por. Claudio Peñaloza Torres

Foto: Twitter

 

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